David Alvarado

"SIEMPRE QUISE SER FOTÓGRAFO"

Esa podría ser la oración inicial de una presentación, pero no es mi caso. Tengo una fascinación por las historias, preferentemente aquellas que son reales, las cuales pueden contarse de muchas formas y emocionar a cualquiera.


Nací y crecí en Cuba, una isla en medio del Caribe, con tantas carencias que tus sueños se tienen que ir reacomodando a medida que creces, hasta que te convierten en un "inmigrante", alguien que solo quiere escapar de tu país para poder ayudar a tu familia y realizarce profesionalmente.


Ayudó mucho que desde niño, impulsado por mi madre, estudié pintura y dibujo en una academia. Mi primer "gran sueño" fue ser un artista famoso. Luego, en la universidad, estudié dirección de fotografía en la carrera de comunicación audiovisual, y de ahí nació mi segundo "gran sueño": hacer películas y ser director de fotografía. Al final, lo que realmente quería era contar historias a mi manera.


Con el tiempo, me hice mayor y me vi forzado a dejarlo todo si quería cumplir esos sueños. Tenía que abandonar la tierra que me vio nacer, dejar a mi familia y amigos. Nadie te prepara para eso. Ser un inmigrante tiene la capacidad de dividirte en dos.


Llegué a Paraguay a finales de 2017 y comencé a vivir y trabajar como cualquier inmigrante. A los pocos meses, compré mi primera cámara y empecé a fotografiar. Un día, fui invitado a ser segunda cámara en una boda de un colega y fue ahí cuando supe lo que realmente quería ser. Descubrí que podía unir los sueños que llevaba en mi maleta y vivir uno nuevo, inesperado pero satisfactorio. Descubrí que a las personas les encanta que sus historias se cuenten de manera creativa, con influencias de las artes plásticas y la cinematografía.


Quizás nacer en un país en el que se te obliga prácticamente a convertirte en inmigrante te hace valorar demasiado todo cuando estás fuera. Te marca de una manera profunda y creo que te hace afrontar cada trabajo como algo de gran valor.


Pero insisto: Soy un apasionado por las historias y por contarlas con el mayor cuidado, tratando de pasar desapercibido y estando en cada momento posible.

Tu historia es sumamente importante, porque se cuenta a partir de fragmentos de los cuales a veces no somos concientes. 


Cuenta conmigo para contarla.